Estilo de Vida Sano y Salud: Parte I – Alimentación Adecuada


Autores:
Myrna Herrera
Harold Reyes

La Salud Integral es un estado de bienestar físico, psíquico y espiritual, que permite estar en armonía con el entorno. La suma de los hábitos de una persona conforma su “Estilo de Vida” particular, que promueve ó no su salud.

El estilo de vida sano dicta la pauta a seguir para mantenerse en salud. Si se hace un análisis del estilo de vida se podrá determinar que se come, como se come,  que actividad física se realiza, como se están  manejando el estrés, las emociones y los sentimientos, como está la relación con los demás, se está conforme o se obtiene paz con la espiritualidad seleccionada? En fin, el estilo de vida sano es el concepto más integral que se puede tener de cómo buscar y conseguir las fuentes para mantenerse en salud.

Se resumen entonces que una vida saludable esta centrada en los siguientes ejes:

  • Que Come?(alimentación adecuada),
  • Que Piensa? (emociones equilibradas)
  • Que hace? (actividad física renovadora).

En este artículo vamos a desarrollar el primer eje.

Alimentación Adecuada y Salud

Existe una diferencia muy importante cuando se habla de alimentación y nutrición. El ser humano debe buscar la forma adecuada de alimentarse de forma correcta, para que el organismo obtenga los nutrientes que su diseño biológica requiere, es decir alcanzar una buena nutrición y seguir los principios de una alimentación Bio-Compatible.

Alimentarse adecuadamente implica considerar aspectos como. Que comer, cuanto comer, que calidad de alimentos ingerir y finalmente donde comer.

Se ha demostrado que las emociones afectan directamente el proceso digestivo. No es lo mismo comer en una ambiente de paz y tranquilidad que hacerlo en uno hostil, aprehensivo o violento, como una discusión acalorada

Hay ciertas reglas mínimas que ayudan al organismo a procesar de forma eficiente todos los alimentos que ingerimos en el transcurso del día. Siguiendo estas reglas se despierta el poder de sanación del organismo, porque recibe y procesa toda la carga nutritiva que le proporcionamos.

En el siguiente esquema se puede apreciar en que consisten estas sencillas reglas de la alimentación sana.

* No comer sin hambre: cuando se presenta un cuadro de inapetencia se debe a que el organismo requiere un descanso digestivo, por lo que no deben consumir alimentos tanto adultos como niños .

* Comer hasta quedar satisfecho, no lleno: ingerir solo las cantidades necesarias, para evitar problemas de salud, por lo que hay que detectar cuando se está satisfecho( sin hambre) y cuando comienza la sensación de llenura.

* Masticar bien los alimentos: para triturar los alimentos, a fin de poder extraer todos sus nutrientes, y mezclarlos con la saliva, primer procesador de los azúcares y harinas (carbohidratos). Una mala masticación producirá invariablemente digestiones difíciles.

* Ingerir de 8 a 10 vasos de agua al día (fuera de las comidas): El 85% del organismo está conformado por agua, por lo que su falta afecta todas las funciones del cuerpo. Las bebidas azucaradas ó alcohólicas no sustituyen al agua, y dañan salud. No se debe consumir agua durante las comidas porque impide una buena masticación, y ocasiona una mala digestión. Por ello se debe consumir en ayunas, sumamente beneficiosa, y media hora antes de las comidas.

* Consumir alimentos integrales: es preferible ingerir todo entero, por ejemplo: es mejor comer una naranja, que tomar su jugo, hacer una crema de auyama licuando todo: pulpa, concha e incluso algunas semillas, consumir la papa con concha (integral). Consumir trigo partido y jojotos, que harinas de trigo y de maíz refinadas, ya que los procesos de refinación quitan los principales nutrientes.

* Consumir alimentos naturales: es más sano ingerir una fruta fresca que una enlatada ó envasada. Es preferible consumir los alimentos crudos, bien lavados, que los cocidos, para aprovechar mejor sus nutrientes, a la vez que se trabaja menos. Los procesos de industrialización agregan a los alimentos elementos nocivos para la salud, como: colorantes, saborizantes, estabilizantes, conservantes, entre otros.

*Consumir alimentos de elevado valor nutricional y baja densidad calórica: ricos en vitaminas, minerales y oligo-elementos y bajos en proteínas, hidratos de carbono (azúcares y harinas refinadas) y grasas, o sea: frutas, verduras, hortalizas, leguminosas, frutos secos y semillas oleaginosas.

*Comer en un ambiente tranquilo y familiar: las emociones afectan directamente los procesos digestivos, como: comer en un ambiente hostil, aprensivo ó violento. En momentos de mal humor, susto ó rabia es preferible posponer un poco la comida, hasta recuperar la serenidad.