Agua con Sabor: Y donde está la Jamaica?


Autor: Harold Reyes

Estas líneas representan mas que un tema de investigación un simple llamado de atención a los consumidores.

Hace poco me encontraba con mi esposa y por uno de esos “antojos” tuvimos la tentación de probar una bebida con sabor, de la cual muchos amigos recomendaban su agradable sabor “ácidito”, como la bebida natural.

Y allí estábamos catando la bebida , de inmediato el sabor a edulcorante, el cual es desagradable para mi, me hizo leer la etiqueta con los ingredientes de la famosa bebida, acá se las presento:

Agua, Ácidos tartárico y cítrico como acidulantes, Polifosfato de sodio y EDTA como estabilizantes, Benzoato de sodio y sorbato de potasio como preservantes, Citrato de Sodio como regulador de acidez, Aspartame y Acesulfame K cmo edulcorante (E 950), Saborizantes IDENTICOS A LOS NATURALES, Colorantes artificiales. Fenilcetonúricos: contiene Fenilanalina, contiene  Tartracina (amarillo No 5)

Nota: Saben los consumidores si son fenilcetonúricos? Incapacidad de manejar la fenilanalina por falta de enzimas específicas.

Esto es lo que dice la etiqueta y de inmediato me pregunté Y LA JAMAICA, DONDE QUEDÓ? bueno la respuesta mas cercana a la realidad es que la Flor quedó en el nombre que tiene la etiqueta y la foto de la supuesta flor de jamaica.

Digo supuesta pues, la foto impresa corresponde a una cayena, de la misma familia (malváceas) de la flor de Jamaica, pero que sin embargo no corresponde a la jamaica (Hisbicus sabdariffa), especie utilizada  para la preparación de bebidas frías e infusiones con fines terapéuticos de forma natural.

En definitiva un llamado a los consumidores a estar pendientes de lo que es ofrecido y lo que en realidad se está consumiendo.

Este artículo no es, de ninguna manera , un llamado alguno al no consumo de este producto, simplemente una observación de una realidad y que cada quien asuma su responsabilidad en consumir lo que su conciencia y conocimiento le dicte.

Es mi convicción personal que en el manejo adecuado de la información está el secreto de una vida mas sana.

En la inmensa bibliografía que se puede consultar sobre el uso de químicos siempre se hace uso de las aprobaciones de la OMS, FDA, Comunidad Europesa, etc, etc. Lo que muchas veces no se dice de estas aprobaciones es que las cantidades máximas recomendadas como no nocivas para la salud, parecieran no considerar las cantidades de alimentos que contienen dichos químicos. Para decirlo en lenguaje coloquial, se puede consumir un “poquito”, pero cuantas veces y en cuantos productos de consumo masivo está presente ese “poquito”?, cuantas botellitas de esa agua con sabor se consume? cuantos helados y caramelos diarios consumen nuestros niños? Allí esta la controversia. Salud – Comercio? Hasta cuando soportará el hombre esos “poquitos”?

Para los interesados en profundizar un poco en las “propiedades de uno de los componentes indicados en la etiqueta

Tartrazina

Saludos.

Harold Reyes